Hoy vamos a conocer mejor este tipo de proyectores basados en una tecnología llamada DLP que fue desarrollada y explotada por Texas Instruments.
Estos proyectores pasan por ser una elección muy barata pero con una calidad suficiente para un proyector doméstico, seguramente sea el más apropiado para disfrutar del cine en casa pudiendo encontrar modelos desde 150€ aproximadamente hasta modelos más completos y por supuesto más caros.

Para cubrir las necesidades de un cine en casa con una mínima calidad veremos cuáles son los requerimientos mínimos y en qué precio se situaría el proyector “estándar” con buena relación calidad-precio, pero de eso hablaremos en un próximo artículo, ahora vamos a comprender por qué son una buena elección.
Ya que no pretendemos construir un proyector vamos a ver muy por encima como es su funcionamiento para justificar ciertos razonamientos.

En este tipo de proyectores, la imagen es creada por unos microscópicos espejos dispuestos en una matriz sobre un chip semiconductor. Cada espejo representa un píxel en la imagen proyectada, esto es importante puesto que el número de espejos y su disposición determinarán cual es la resolución óptima para reproducir la imagen.
Posteriormente la imagen es proyectada a través de una sencilla lente que nos servirá para ajustar el zoom y para enfocar la imagen.
Por lo tanto, debido al sistema de los micro-espejos, tendremos una resolución óptima (nativa) que proyectará la imagen con total precisión y fidelidad. Estos proyectores se pueden configurar para resoluciones no nativas, pero ya hablaremos de las ventajas, los inconvenientes y de cómo hacer todo esto en el próximo artículo que estará dedicado a estos menesteres.
Dentro de esta tecnología podemos diferenciar los proyectores en base al número de chips de imagen.

Los proyectores de tres chips, utilizan uno para cada color primario, proyectando cada canal por separado para luego superponerse y formar una imagen de mayor calidad. De esta forma la tecnología de triple chip ofrece una gama de colores muy superior (35 billones de colores) a la que puede ofrecer un proyector de un único chip (16,7 millones de colores).

Además esta tecnología de triple chip DLP soluciona un defecto que puede llegar a darse en los de un solo chip, el llamado “efecto arco iris”.
El efecto arco iris no se tiene por qué dar todo el tiempo y de hecho algunas personas lo perciben y otras en cambio no.
Habitualmente suele ser descrito como un flash o destello instantáneo compuesto por los colores primarios (rojo, verde y azul). Comúnmente se da cuando hay un fuerte contraste, como cuando salen los créditos al final de una película, o cuando el espectador mueve los ojos rápidamente de un lado al otro de la pantalla. Cuanto más rápido sea tu ojo más posible es observar el efecto arco iris.
Resumiendo, las principales ventajas de este tipo de proyectores, podrían ser:
- Imágenes suaves y sin saltos o parpadeos.
- Buena profundidad y contraste de colores.
- No se marca la imagen en la pantalla (efecto CRT).
- Ligeros y portables.
- Buena vida de la lámpara, entre 2000 y 4000 horas aproximadamente dependiendo del modelo.
- Si el proyector cuenta con tripe chip, se elimina el efecto arco iris.
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